Si bien llevamos numerables años, en medio de un carnaval gastronómico que nos ha traído aplausos y reconocimientos, los cuales a los peruanos nos hacen sentir mas nacionalistas.
Aun existen personas con aquel recelo de que el desempeño de un cocinero no pasa de las 4 paredes y muchas campanas extractoras a las que esta sometido por largas horas y de mover cucharones.

¡Oh Dios, en que Carajos me he metido!
Son algunas de las mas comunes expresiones que he escuchado o que por rostros perdidos y arrepentidos, he sabido leer.
Cuando realmente sepas que inmiscuirse en la gastronomía implica mucho mas que picar y ser artifices de menjunjes para el almuerzo o un evento colosal, es en ese momento que te encontraras en medio del Limbo.

Te venden la idea de estudiar gastronomía y obtener un tìtulo como chef; a duras penas hay aquellos que reciben honores en su graduación, pero que no atinan a titularse.
Crean cocineros de silicona, tan falsos y tan desubicados dentro de su propia rama; que de 1000, unos 5 crearan la siguiente generacón de buenos cocineros.

¿El resto? Desistirán del rubro, porque se habrán dado cuenta de los tantos sacrificios que requiere; jornadas de más de 8 horas diarias en constante movimiento o parado sin tener chance a sentarte a descansar, y sin contar de los domingos y feriados y los cumpleaños de nuestros queridos que nos perdemos por razones laborales.
Sólo aquellos que realmente tienen vocación para esta carrera y sienten pasión por ella, se quedaran y disfrutaran de los grandes placeres que también te trae.

¿Que debes de saber? Algunas ideas sueltas…
Arte
Creatividad e imaginación para “leer” un plato y poder “saborearlo” mientras sueñas, es de las tantas “tareas por hacer” de un chef o de un buen cocinero. Con las técnicas aprendidas en alguna escuela, así sea la calle.
Conceptos. Creatividad. Colores. Texturas, Combinaciones…
¿Les dije que la gastronomía es en realidad un arte?

Números
Costear un plato, es una tarea sencilla. Saber de la economía del país, es la clave; cuando un insumo encarece o cuando es bueno llenar nuestra carta de éste.
El odioso flujo de caja o el punto de equilibrio que nos hacia pensar: “¿Tan costoso es arrancar un restaurante?”.

Liderazgo
Enorme tara, entre los nuestros. Un buen equipo es escaso encontrarlo, y si lo encuentras es magníficamente exquisito y digno de un aplauso.
Un cocinero nunca debe ser el suertudo que escogiste de entre toda una larga fila de postulantes, debe convertirse en tus 5 sentidos.

Secretos
No hay mas que la sazón de cada mano, que para la mala suerte de muchos, es algo con lo que se nace. Y para otros no tan bien dotados, convertirse en auto-didactas es la solución, con simplemente salir a comer a cada esquina que la avenida mas cercana a casa, le provea.

Lectura
Las mejores ideas salen de compilaciones en cada mente culinaria, sin investigación no hay éxito. El gran detalle, es no encuadrarse en un solo rubro. De temas impensados, seras capaz de extraer conceptos y pulir ideas.

Diseño
Para poder emprender la idea del restaurante o incluso en algo un poco mas pequeño, pero no menos complicado, como crear y diseñar un plato.

Memoria
Tanto en aromas, sabores, gustos, en texturas, en resultados al momento de cocinar. Memoria fotográfica para con los insumos. Donde comprar y cuanto cuesta, cuando abunda y cuando es una penuria conseguir los insumos.

Calidad
Aunque lo llamen calidad o sanidad o bromatología o manipulación o higiene de los alimentos; todo tiene el mismo fin. Óptimas condiciones al momento de la transformación, temperaturas, bacterias, intoxicaciones, la famosa “contaminación cruzada”.

En resumen, es una carrera complicada y completa, siempre y cuando realmente sea la pasión lo que te mueve y no la moda, te ira bien.
Y se requiere de bastante carácter, aplomo, dedicación y tino para poder mantener el paso.
Podría seguir escribiendo en mi muy limitado vocabulario y faltarían horas para llegar a un acuerdo…

Bom Apetit!