(El Bartender)

Lleva sangre chiclayana gracias a su madre y como buen Virgo modesto, se describe como tímido, aunque todos los que lo conocemos no estemos tan de acuerdo, por su espontaneidad para hacerte reír y por sus interminables charlas.

Con la destreza, precisión y el garbo de pocos bartenders, Farid Olaechea nos magnetiza con sus néctares para cada sueño.

¿CÓMO LLEGASTE A LA COCTELERÍA?

Por curiosidad. Entré a la Universidad San Martín a Hotelería, pero las clases de cocina eran en el segundo o tercer año. Me retiré.

Un día, mientras veía TV, en un programa enfocaron un bar y bebidas muy llamativas y los comensales elogiaban al bartender. Entonces me dije: “¿Por qué no puedo hacerlo yo?”.

Entonces entré a estudiar en Le Cordon Bleu. Dos años que pensé que era mucho tiempo, pero finalmente me di cuenta que no era suficiente para aprender todo sobre el alcohol.

¿CUÁNTO TIEMPO EN EL RUBRO?

8 años. 2 años como estudiante y 6 años como profesional.

¿ANTES DE ESTUDIAR COCTELERÍA, QUE HUBO?

Según las pruebas de orientación vocacional, debía ir a administración y a cocina, porque dentro de las evaluaciones psicológicas preguntan que te gusta. Ahora no sé cocinar, pero me gusta comer bien. Critíco.

Primero tienes que aprender a comer, y a no existe el “no me gusta”. Pruebo y retengo sabores.

¿QUÉ CARACTERÍZA A UN BUEN BARTENDER?

El carisma, vocación de servicio, el trato, el no mezclar las emociones porque todo producto final depende del ánimo de la persona.

Ganas y pasión por lo que haces.

Antes de pensar en ser jefe, debe ser líder. El título de jefe no se da porque gana o sabe más.

Con el tiempo he descubierto que es mejor ser líder, prefiero ser el tercer bartender o el suplente pero que cuando yo trabaje, todos estemos sincronizados.

Y cuando esté bajo el título de jefe, siga siendo el mismo, siga llegando 30 minutos antes para hacer el mise en place.

¿QUÉ DEFINE A UN TRAGO?

Todo entra por los ojos. Un cóctel debe tener buena decoración, buena presentación, textura. Influye el criterio para hacer la mezcla, ademas de la personalidad del aguardiente.

No se trata de que esté de moda un cóctel y decida sacar variaciones con otras frutas, tiene que haber un recuerdo sensorial o una nueva sensación para crear.

¿MEJOR ACOMPAÑANTE DEL ALCOHOL?

Una persona interesante, si es mujer mejor, porque el alcohol te desinhibe.

¿TRAGO PERFECTO?

Creo que todavía no me lo han presentado, pero debería ser aquel que llega a cubrir todas mis emociones, como el vino. No hay vino bueno ni malo.

¿TRAGO FAVORITO?

Blue Kamikaze en las rocas, aunque depende mucho de mi estado de ánimo. También tomo Campari pero bien mezclado.

¿QUÉ SE SIENTE ENSEÑAR? ¿TE GUSTA?

Es una nueva y buena experiencia y es fácil, siempre y cuando te organices, porque transmites lo que sabes y si no sabes, lo averiguas.

Además, siempre enseñas, porque cuando llega alguien nuevo a tu área tienes que enseñarle para que te pueda apoyar.

Lo difícil es enseñar a un grupo, porque tienes que cuidar tus palabras, el orden gramática, como suena, como se va a escuchar, como lo vas a asimilar, como te gustaría entenderlo.

No podría dedicarme sólo a enseñar. Es muy sedentario y yo muy hiperactivo. Extraño la bulla, la presión, los gritos. El rush.

SI NO FUESES BARTENDER, ¿QUÉ CREES QUE HUBIESES SIDO?

Creo que por mi personalidad, nada que implique estar sentado en una oficina. Tengo que estar en movimiento.

¿PIENSAS EN UN BAR?

Claro. Solo está hablado, nada plasmado, todo soñado, nada actuado.

Sería un lugar con música suave donde la gente pueda conversar, por eso se caracteriza un bar. O quizás un bar movil, en eventos o un bar en la playa.

Si ponemos lo que nos gusta no encajamos, tienes que pensar como empresario, ver que te va a lucrar. Es un juego entre el negocio y mi gusto.

DESCRIBETE

 Si las cosas no salen a mi manera, me molesta. Perfeccionista.

Tomo decisiones muy rápido, tengo imaginación para algunas cosas, para otras no.

Detallista. Trato de no descuidar los procesos.

Me concentro demasiado a tal punto de no escuchar el resto de personas, pero hago reír hablando muchas incoherencias.