Aprovechando los últimos días de verano, ¿Se te antoja un cebiche de conchas negras? ¿Picante y mucha cebolla, con su choclo y su canchita mas? ¿Quizas un arroz con conchas negras o un aguadito para cortar la resaca?

Este marisco esconde mucho más que la gloria de ser sólo un afrodisíaco, la rodea todo un tema de discusión sobre ecosistemas, recolección, veda, manglares, etc.

Con ustedes: La Concha Negra.

Científicamente hablando, la Anadara Tuberculosa conocida también como Concha Negra o Pietra, Piangua, Pata de Mula (Mexico) o Arca Negra, en ingles como Black Ark o Blood Cockle y en francés como Arche Noire, es un molusco filtrador bivalvo, que se alimenta de fitoplancton. Su desarrollo es lento, suelen crecer unos 10mm por mes y necesita de un hábitat no contaminado.

Por lo general son dioicos (sexos separados) aunque en casos contados, se dan los hermafroditas.

En Ecuador y Costa Rica se ha optado por cultivar las conchas negras o conchas prietas, como ellos la llaman, en corrales y canastas que son monitoreadas constantemente en donde una hectárea podría albergar a unas 30.000 conchas

MILAGROSOS MANGLARES

En el Perú, las conchas negras las encontramos en el Santuario Nacional Manglares de Tumbes, la particularidad de este lugar es que tiene por objetivo proteger y conservar los manglares y propiciar la investigación de la fauna y flora que allí habita.

Otra característica que no se debe dejar pasar es que esta compuesto por una vegetación arbórea ubicada al nivel del mar, lo que la hace una zona en donde se da el encuentro del agua salada del mar y el agua dulce de los ríos vecinos, quedando demostrado que es un ecosistema de alta productividad.

A este molusco lo encontramos enterrado en el fango entre las raíces de mangle entre 10 a 30cm de profundidad.

¿VAMOS A CONCHEAR?

El conchero es el experto que recorre los manglares durante la marea baja y recolecta al tanteo las conchas negras que va encontrando a su paso y las deposita en una bolsa hecha de paño anchovetero que se le conoce como “jicra”.

Esta actividad, conocido como “concheo”, les toma entre 3 a 4 horas en bajamar.

LA VEDA

Las conchas negras están dando que hablar, y no exactamente por su indiscutible sabor y por el furor que causan por sus “poderes” afrodisíacos; sino por la veda indefinida que se quiere lanzar, para que la población de conchas negras aumente y se llegue a alcanzar las 500 de hace años atrás, en comparación de las 100 o 75 que actualmente se recolectan.

Una veda regular va desde el 15 de febrero hasta el 31 de marzo por Resolución Ministerial No.014-2006 – Produce, que decretó veda reproductiva del recurso concha negra “Anadara Tuberculosa” y concha huequera “Andara Similis”

En el 2009, ya en riesgo, se podía encontrar 0.4 conchas negras por metro cuadrado. Y para el 2010, el 80% de las conchas negras provenían de Ecuador, tan solo el 20% de los manglares de Tumbes.

Expertos dicen que se necesitaría unos 3 años de veda, para terminar con el riesgo de extinción del tan mentado y apreciado molusco.