Con nostalgia recuerdo aquellos viajes de fines de semana larga en donde mis papas nos metían al carro para conocer mi hermoso Perú.

Después de todos esos viajes y tras años en el olvido, me llevaron para recordar y empalagar hasta el más amargo de los recuerdos; me reencontré con La Huaralina.

Gracias a la colaboración de Alberto Colan, un colega blogger, se rescata algo de información de esta famosa dulcería, fundada por Don Enrique Callirgos el 25 de Octubre de 1906.

Cuenta que en sus primeros pininos, funcionaba en la calle Union, y sus primeros trabajadores fueron los que mas adelante, tomarian las riendas del negocio donde actualmente lo encontramos. 

LOS RECOMENDADOS…

Aunque no soy fiel amante de los guindones, éste cremoso y embelezador pye de guindones, hace lo suyo para ganarse meritos.

Los “señores” alfajores, por su tamaño, aunque también lo encuentran pequeños, para los “no tan” dulceros; son, con su manjar tan casero y tan particular, de los mejores que he probado.

PARA VARIAR…

Todo. Los chancay, las empanadas (muy similares a las empanaditas santa clara), el pan de dulce y los turrones de octubre. 

LA SUGERENCIA

Vaya Ud. hast Huaral a experimentar nuevos y sabrosos sabores, no hay forma de perder ni perderse.

EL DATO

¿DÓNDE?

Calle Derecha No.626 – Huaraz

T. 246-1284

Se puede confundir entre tanto comercio, pero comparte local con un pequeño negocio de sandwiches y jugos. Actualmente no tiene ningun letrero. ¡Un autentico huarique!

¿CUÁNDO?

Todos los días.

¿CUÁNTO?

Con unos 8 soles te llevas un gran alfajor o una pequeña cajita con por los menos unos 5 dulces diferentes.