ALEXANDER DIOSES – “Admiro a las personas que salen adelante y lo consiguen a raíz de su esfuerzo”


(El Cocinero)

Cuenta la historia de uno de los Dioses, que con 32 años que marcan en su partida de nacimiento, con suficientes historias para escribir un libro y casi 13 años con cuchillo en mano; recorrió Ecuador, Venezuela, México, Argentina, Brasil, Egipto y actualmente Chile como un embajador del sabor de la gastronomía peruana.

Es de quienes cree que al chef lo hace la experiencia, lo vivido y la humildad, más que el tiempo. Sabe que la vida está llena de sacrificios y satisfacciones, entre ellas el que un cliente lo llame y le agradezca por la excelente comida.

Conocido como un chef que no deja de ser cocinero y cocinero de los grandes y de los buenos, expositor en ferias de Chile como Mercado Paula Gourmet, lo caracteriza su liderazgo nato, maestro para muchos, amigo para otros. ¿Describirlo en pocas palabras?, difícil.

La vida nos deja experimentar vivencias fortuitas en las que conocemos a aquellas personas que se convierten en inspiración personal, modelo a seguir, motivación o simplemente alguien que quieres tener cerca por la increíble energía que irradia.

Les presento a Alex Dioses, que es una de ellas.

¿CÓMO Y PORQUE LLEGASTE A COCINAR?

Creo que la etapa mas difícil es cuando has terminado el colegio y no sabes que estudiar, cuando estas con esa indecisión de qué hacer, me estaba preparando para Ingeniería Alimentaria en la Pre Agraria; al final me metí a estudiar cocina porque leí una entrevista en alguna revista de orientación vocacional, de un chico que estaba estudiando cocina y decía que era una carrera sacrificada, no tenias días libres y en las fiestas te las pasabas trabajando y me dije “¡Ah! Yo quiero eso” porque no me gustan las fiestas ni la vida nocturna; no fue porque me gustara cocinar ni la clásica que de niño me metía a la cocina a ayudar a mi mama.

¿Y EL PERÚ?

Por el hobby que tenía antes de compra y venta de antigüedades para Mullu, conocí la sierra y el norte del Perú. Compraba piezas, las restauraba y luego las vendía; siempre me llamó la atención.

Andaba metido en el negocio de las chakiras y vendía en el mercado de las pulgas en Miraflores en el puesto de antigüedades porque tenía conocidos, y poco a poco me comenzó a gustar mas, paralelo a eso estudiaba y trabajaba. Y comencé a viajar a Huancayo a ver las haciendas donde había baúles y muebles.

Expositores de Mercado Paula Gourmet – Santiago de Chile

¿QUÉ HUBO ANTES DE LA COCINA?

Salí del colegio, empecé en la Pre Agraria y antes de presentarme a la universidad. Luego empecé a estudiar cocina en lo que era el INAT, lo que ahora es Le Cordon Bleu, pero era muy caro y no me lo podía pagar y me pasé a Los Andes donde si terminé la carrera.

¿UN BUEN COCINERO NACE O SE HACE?

Creo que ambos, puede ser cualquiera de los dos. Por ejemplo en mi caso, que no digo que sea un buen cocinero o chef, pero mi trabajo me ha llevado bien.

Y yo no nací con la cocina a no ser que lo haya tenido “oculto” durante 18 años. Mi familia es norteña, cocinan porque todos saben cocinar pero ninguno hace eventos o tienen restaurantes o si quiera son cocineros. Nunca me vino esa inquietud ni por familia o amigos.

Para mi es una historia totalmente distinta antes de los 18 y después de los 18.

¿CÓMO TE HA AYUDADO ESE CURSO DE COACHING?

Te hacen ver errores, te hacen descubrir que no sabes nada. Que todo lo que tu creías es mentira. Te van haciendo preguntas para ver tus puntos débiles, por ejemplo, a mi me preguntaron “¿Qué cosa te molesta?” y yo le dije que soy impaciente y que no me gusta estar repitiendo las cosas y hasta cierto punto pierdo la capacidad de hablar, entonces te hacen ejercicios en donde te van demostrando en lo que fallas.

A raíz de este curso, he aprendido a tener mas paciencia, a explicar mejor las cosas, ha entender que cada uno es un “mundo” distinto.

Me siento con cada uno de mi equipo para ver que pasa, que siente o que quiere porque a las finales, los jefes de cocina o cocineros terminan siendo como papás o sicólogos porque tienes un personal a cargo y tienes que saber que le pasa para saber como reaccionar, porque de repente terminas llamándole la atención a alguien sin saber que le pasa, y ésta persona acaba de perder a su mamá o se le quemó la casa.

TRABAJANDO EN EL EXTRANJERO, ¿CÓMO VES LA COMIDA PERUANA?

Definitivamente en el Perú, ni bien entras al país te das cuenta que te invade con la gastronomía. Estas saliendo por la manga del avión y ya ves los platos peruanos; y hay que reconocer que gracias a Gastón sacó la bandera gastronómica para el mundo.

La identidad de nosotros, los peruanos, va primero a lo gastronómico que a lo nacionalista; somos más abanderados por la comida que por lo que sentimos por nuestro país.

Una vez, estaba pasando por el control del aeropuerto de Venezuela y una chica me pregunta “¿usted es peruano?” y dentro mío me dije “¡¿y ahora que hice?!”, porque al peruano siempre en migraciones te controlan más, y me dijo “que orgulloso se debe sentir porque nosotros escuchamos mucho que van a su país a comer, como me gustaría conocer su país”.

¿CÓMO CREAS UN PLATO?

Por tus propios conocimientos ya sabes que mezclas son buenas, es como armar un rompecabezas.

¿TIENES UN INGREDIENTE FAVORITO?

Personalmente, soy de sabores fuertes. Me gusta el culantro, el ajo, la albahaca o el kión.

¿QUÉ HAY QUE HACER PARA COMPLACER TU PALADAR

No soy difícil de complacer y creo que tiene un por qué, pero no quiere decir que no sepa comer.

Con mi mamá, llegamos de Trujillo a Lima y llegamos sin nada, entonces mi mamá pedía que le regalaran comida en el mercado para poder comer nosotros dos; no conocíamos a nadie y de a pocos mi mamá fue trabajando y esforzándose y gracias a ella estudié.

Pero creo que aprendí a nunca quejarme de la comida, por necesidad. He comido realmente feas, pero me las he comido porque no puedo negarla ni criticarla, no se si esta bien o mal. Porque yo se lo que significa conseguir comida.

¿HAN CAMBIADO TUS HABITOS AL COMER?

Si. Ahora me gusta el agua Pellegrino, cosa que antes no podía ni pagarla (risas).

De hecho, conforme vas viajando y conociendo, vas adquiriendo más gustos, entonces te gustan otros vinos, otras aguas, te das ciertos lujos a la hora de comer, eso nos pasa a todos. Pero sin olvidar tu buen arroz con huevo frito.

¿QUÉ GATRONOMÍA TE GUSTA MÁS?

Trabaje muchos años con la japonesa, me atrae por el arte, la cultura y sus costumbres, su historia.

La árabe por sus mezclas, sus especias, sus condimentos, sus verduras.

¿QUÉ CREES QUE TE FALTA PROBAR?

Mucho. Pero lo que he ido conociendo o escuchando he tratado siempre de probarlo, por decirte un caviar clásico de Rusia y una vez me lo trajeron. Hay muchas cosas que aun no he probado.

A la vez, por mas caro que sea algo que pruebes y no lo sabes degustar, no le encuentras el valor.

¿QUÉ PLANES?

No me pongo planes tan a futuro, no me gusta traumatizarme. Creo que los planes que me pongo son metas cortas.

Aunque me gustaría ser proveedor si dejo la cocina, me atrae el hecho de poder llevar algo a los restaurantes y conocer a la gente. Conocer el movimiento que envuelve una madrugada en un terminal pesquero, a las 3am es otro mundo, otra historia.

Me gustaría tener un terreno y cultivar.

¿QUÉ LE DIRIAS A LOS QUE QUIEREN O ESTAN EN PROCESO DE SER COCINEROS?

¡Que se cambien de carrera! (risas). Es que tiene que gustarte la carrera. Este año el Perú va a botar más de 2500 cocineros, y la mitad o más de la mitad están equivocados.

Es sacrificado. “Pierdes” el creer que vas a tener tiempo para alguien, vas a tenerlo pero cuando ya hayas pagado tu “derecho de piso”, “pierdes” a la familia, los amigos, algo de privacidad, y así comienzas a hacer carrera.

TU IDOLO

¿Dalai Lama? (risas). No soy de tener ídolos porque no me gusta llevarme malas impresiones.

Hace poco conocí a Paco Torreblanca, un chef español, y tuvimos oportunidad de intercambiar direcciones de correo. Entonces le mandé un mail agradeciendo todos los consejos, pensando que no respondería y me respondió el mismo día, y hasta ahora mantenemos contacto. Me dijo algo bonito: “la historia nos separa y el futuro nos une” entonces todos tenemos que trabajar por el mismo lado.

A Gastón. Es visionario. La gente le hace caso a Gastón, quizás más que a Alan (García), el mismo generó su competencia. El trabajo de Gastón en la ultima entrega de Mistura tuvo la visión a 50 años, es increíble que te puedas proyectar en algo que recién estas empezando sin saber si podrás “terminarlo”.

¿QUIÉN TE HA INSPIRADO MAS EN LO PROFESIONAL Y EN LO PERSONAL?

En lo profesional, Hiro de Inhiban, que el que me enseño a trabajar en forma ordenada con ese rigor japonés. Y con Gastón, que es la visión o el orgullo por lo nuestro.

En lo personal, Pepe Carpena, por la persona que es, lo estimo mucho y le agradezco y gracias a él estoy donde estoy porque siempre arriesgó por mí.

Además, las personas que salen adelante y lo consiguen a raíz de su esfuerzo.

DESCRIBETE

Introvertido, tímido. Creo ser sencillo. Trato de tener los pies en la tierra.

PEPE CARPENA – “Ver el restaurante lleno, me encanta, ese estrés y la tensión me generan placer”


(El Gerente)

Un expreso o un cortado abren un día habitualmente ocupado en la vida de este personaje de duchos 44 años, que muchos ven con temor por sus tajantes palabras en búsqueda de transparencia, o con sumo respeto porque durante su historia, sus esfuerzos reflejados en sus, ahora, logros, consiguen que nos quitemos el sombrero ante su perseverancia y aplomo.

Lleva toda su vida manejando restaurantes, pero ahora que vive uno de sus mejores momentos, tiene el cielo como su límite.

Abrir restaurantes se ha convertido en una suerte de pasatiempo que si bien el principal móvil son las utilidades (como para cualquier empresa) el objetivo de llevar al Perú como una marca sólida y prometedora hacia al extranjero, es ahora todo un deber. En otros tiempos, toda una quimera.

Pocas personas encuentran placenteros los retos, no le dice “no” a nada. Arriesga siempre a ganar y sabe que las cosas se obtienen únicamente con arduo trabajo. Manteniendo los objetivos lo más nítidos posibles, más un compromiso con revolucionar su país, viendo crecer a un hijo más como el restaurante La Mar en Lima y en otros 6 países (USA, Brasil, Chile, Panamá, Bogota, México) y además controlar otras marcas de la corporación Acurio, Pepe Carpena va recorriendo las rutas de su vida en donde todos y todo le sonríe. ¿Puedes mantener su ritmo?.

¿QUÉ HUBO ANTES DE LA MAR?

Prácticas en Cosapi Data cuando aún estudiaba. Luego entré a manejar Cherry, la pastelería, como administrador durante 15 años.

¿CÓMO COMENZÓ LA MAR?

La Mar comienza con una conversación con Gastón de abrir una cebichería.

En verdad, cuando Gastón me llama a mí para trabajar con él, me habla de un proyecto de una cebichería, en el ínterin, estaba todavía Fujimori de presidente y el local que Caplina tiene hoy, era el que íbamos a alquilar, pero por la coyuntura política que se presentó, paramos el proyecto.

Después me llama para que le arme Tanta, entonces quedó a un lado La Mar. Cuando Tanta tuvo 2 años ya funcionando, retomamos el tema de La Mar.

Básicamente, lo que queríamos hacer era poner en valor las cebicherías que estaban venidas a menos. Comenzó como un proyecto chico.

La Mar tiene ya 5 años y esto lo conversamos hace 7 años.

¿PENSASTE QUE SE VOLVERIA TODA UNA INSTITUCIÓN?

No. En realidad yo no, Gastón si. Porque en esa época yo quería simplemente hacer otro restaurante. Pero a los 3 meses nos dimos cuenta del potencial que tenia como concepto, no solo como restaurante sino por el potencial que había de poder exportar la idea de una cebichería a otro país.

¿LO IMAGINASTE EN EL EXTRANJERO?

A los 3 meses si, porque tenía ya varias propuestas de personas que me lo querían comprar para llevárselo afuera. Ya no fue que si me lo imaginé, sino que la realidad se fue dando.

Con esos 3 meses ya había vendido mi primer restaurante para México, luego vinieron Costa Rica, Chile, San Francisco, Brasil, Panamá y Colombia.

¿QUÉ SE SIENTE FORMAR PARTE DE UNA IDEA TAN AMBICIOSA COMO LA CORPORACION ACURIO?

Lo que yo siento con todos los proyectos que se desarrollan en general, no solo con La Mar, es que se esta logrando poner en valor una gastronomía que siempre fue buena, pero que le faltaba promoción, detalle, calidad, montaje.

Y esto es solo el inicio de algo importante, aun no somos tan importantes como la gente cree, pero apuntamos a ser grandes como cualquier cadena transnacional. No es imposible. No sé si en alguna generación lo lograremos, pero a eso apuntamos.

¿QUÉ ES LO QUE BUSCAS EN UN COCINERO? ¿EL PERFIL?

Creo que hay 2 perfiles de cocinero. Porque hasta ahora no conozco a uno que sea completo o que tenga las dos cosas.

Los que son “artistas”, que tenga capacidad de creación, que tenga imaginación, que sepa que hacer con las mermas, etc., son un desastre en lo administrativo.

Normalmente, los que son súper creativos son un desastre a la hora de hacer inventarios, de costear, de hacer recetas, etc.

Y el “soldado” que no tiene la creatividad, porque con eso se nace, no se inventa, y que puede repetir lo que te dicen que tienes que hacer.

Ambos son importantísimos y con todo lo que nosotros tratamos de hacer, por ejemplo el tema de sanidad y otros, es acercar un poco ambos perfiles.

¿QUÉ ES LO MAS DIFÍCIL DE TU TRABAJO?

La gente. Como en todos lados. Es lo más difícil y lo más importante, sin el equipo no avanzamos.

La parte complicada es de que todos los cocineros apuntan a tener su restaurante, lo cual es absolutamente válido, el problema es que la mayoría de los chicos quiere saltearse etapas, quieren correr en lugar de caminar.

¿CÓMO VES LA CULINARIA PERUANA?

Potente. Pero en un principio no me imaginé nada, me he ido imaginando las cosas cuando “he subido en el caballo” es algo que he ido aprendiendo de Gastón, quien si se lo imaginaba así.

Ahora si creo que es posible, pero hay que tener mucho cuidado, porque se le esta dando de alma a la gastronomía.

Todo el mundo se ha sentido orgulloso de los que se come en la casa, pero para que le digas a la gente que tiene que venir a Lima a comer por 3 días. Nunca.

¿QUÉ NOS FALTA?

Falta un montón. Estamos todos avocados al tema gastronómico, hay innumerables escuelas de cocina y ni una escuela de mozos.

Entonces, ¿Cómo avanzas en paralelo para que el nivel gastronómico esté al nivel del servicio? ¿Cuántos meseros tenemos que hablan 2 o 3 idiomas? Ni uno.

¿Cuántos maitres de excelente nivel tenemos? Ni uno.

Entonces todavía no estamos yendo a la par.

Además, todavía falta que la gastronomía llegue al campo. Algunas cosas se están haciendo, pero la diferencia entre el productor y el precio final, se las lleva el intermediario.

La papa amarilla cuando comencé este negocio costaba 1 sol y ahora está algo más de 3 soles, ese diferencial no lo tiene el campesino. Siguen en la pobreza, se encarecen los productos y se enriquece alguien que no hace nada.

¿SI NO TUVIESES UN RESTAURANTE QUE CREES QUE ESTARIAS HACIENDO?

Si no tuviera un restaurante, no sé. Nunca lo he pensado.

Si no trabajara y tuviera plata para no hacer nada, estaría en la playa corriendo tabla.

Me gustaría estudiar de nuevo, pero sin presiones, sin exámenes.

¿TE HAS VUELTO CRITICO CON LO QUE COMES?

Trato de no, pero si me he vuelto más pesado que antes, pero cuando voy a comer a algún lado trato de disfrutar ya no de criticar tanto porque sino todo se vuelve trabajo; ahora que si me va mal, simplemente no vuelvo.

No me quejo nunca de ningún restaurante, al menos que ya sea una falta de respeto con lo que me están dando, porque estoy metido en la industria y no quiero caer pesado y por lo general saben quien soy.

¿QUÉ TE PRODUCE PLACER?

Varias cosas.

Ver el restaurante lleno me encanta; ese estrés, la tensión me generan placer. Yo trabajo para que este lleno.

Me genera placer inaugurar un restaurante. Genera mucho estrés, pero al final mucho placer.

¿Sabes que más me genera mucho placer? Ver a los niños comer en los restaurantes, porque antes era difícil ver a un niño comer un cebiche o un anticucho de pulpo en un restaurante. Me da placer porque es como la “continuidad” porque ellos serán los “clientitos del futuro”, además verlos felices comiendo y sabiendo quien es Gastón y algo de la gastronomía.

Además, son los clientes más difíciles porque no te mienten, no les importa quedar bien contigo, te dicen tal cual las cosas.

¿ALGO MAS QUE TE PRODUZCA PLACER?

Correr tabla. Corro tabla desde hace 2 años recién, lo hago con mis hijos y la verdad es que encontré un mundo perfecto para tirarse.

He practicado otros deportes pero no hay nada que me guste tanto como eso. Y fue porque mis hijos querían aprender, entonces nos metimos los tres. Además que encontré un espacio para compartir con ellos, que en realidad, es lo más importante.

Es donde hablamos el mismo idioma y tenemos los mismos miedos.

¿RESTAURANTE FAVORITO?

En realidad tengo varios. Pero en el que más como es en Tanta, porque hay de todo y no porque forme parte de la corporación, sino porque hay diversidad y como fuerza de valor y precio es bastante bueno.

Me gusta mucho Queirolo, el de Pueblo Libre, para irme comer una butifarra, una papa rellena, esas cosas me gustan.

DESCRIBETE

Es complicado. Hablar de uno mismo es medio difícil. Te puedo decir todos mis defectos y mis virtudes desde mi punto de vista, pero es un poco soberbio.

Todo depende desde que punto de vista, como esposo, como padre, como trabajador, como empleador, como empleado… Lo que yo si tengo claro en mi vida es que las cosas no son gratis, hay que trabajar muchisisimo para lograr cualquier cosa.

Nada me ha salido gratis, pero si he tenido mucha suerte, tengo mis angelitos que me han puesto las cosas correctas y en el lugar correcto. Y creo que la virtud es saber cogerlas. Arriesgo bastante, porque sino no ganas, sino estas todo el tiempo en el Limbo, entonces tienes que jugártelas un poquito.

Pero me falta muchísimo y al final me voy a morir faltándome cosas, porque depende de que expectativa tengas. Por decirte, antes mi único interés era tener plata, a mi me formaron en una universidad donde me soltaron a la calle y me dijeron “tu tienes que ser millonario”, “tu no vas a ser empleado, sino el dueño” y en verdad, tu objetivo es ese. Pero luego cuando te topas con alguien como Gastón, que si bien puede tener los mismos intereses, hay otra serie de cosas mas importantes que eso, te das cuenta que las cosas no están disociadas. Que puedes hacer plata y puedes dejar que los demás también hagan plata y puedes hacer algo por tu país.

Al final eso es lo que a mi me tiene mas motivado, hacer algo que pueda quedar en el tiempo y que sean las bases para que el país continúe.

DIEGO ALCANTARA – “Una vez me dijeron que yo era el Recursos Humanos dentro de la cocina…”


(El Cocinero)

Egresado de la primera promoción del, en aquella época, INAT Cuisine en un rubro donde predominaban las mujeres; buscó desarrollar la vena artística que le viene de familia y ahora cuenta con algo mas de 15 años dentro de una cocina.

Recibió una beca para estudiar en Italia por 4 meses; pero fue visionario y antes de salir de Lima, hizo contactos en España para quedarse 2 años, y se quedó 11.

Con 33 años, una novia cocinera, una hermana fotógrafa, un hermano publicista y a la vez panadero y con un retoño en camino, les traigo a ustedes a Diego Alcántara, Chef corporativo de La Mar Cebichería Peruana.

¿CÓMO LLEGASTE A LA COCINA?

Porque desde chico ya me gustaba la cocina. Hacía empanadas, tortas y alfajores para vender.

Cuando mi mamá estaba enferma, me decía que comprar y me iba al mercado para comprar las cosas y cocinarle a mis hermanos porque no teníamos empleada. Tenía como 10 años y ya pedía rebaja.

Lo primero que aprendí a hacer fue arroz.

¿QUÉ APRENDISTE CON TODOS ESTOS AÑOS?

Aprendí que ésta carrera se trata de vivir cada etapa en la cocina y no llegar de frente como jefe de cocina, de cada experiencia que luego te enriquece, luego todo eso lo aplicas más adelante.

Aprendí también a trabajar con distintas personas, habrá algunos que no te agradarán, pero igual debes trabajar en equipo y dejar de lado las diferencias. Se trata del respeto por la cocina.

¿LO PEOR QUE TE HAYA PASADO MIENTRAS TRABAJABAS?

Quizás los cortes que me daba. Me he cortado 3 veces el mismo dedo con la máquina laminadora en 3 distintos restaurantes.

Además me quemé porque dejaron abiertas las llaves de gas y cuando iba a prender los pilotos, toda la candela se vino a mi cara.

Me quedé sin pestañas, sin cejas y con la mano roja.

¿LO MEJOR DEL RUBRO?

Ver la cara de la gente cuando se come un plato que hemos logrado y pasa que a veces uno como cocinero sabe que le falta algo a un plato, no te contenta del todo. Pero Como me dijo una vez un chef: “Si a ti te gusta el plato, te satisface y te alegra, ya tienes casi el 80 o 90% de que va a ser un éxito”

¿QUÉ HACES AHORA?

Viajo por los distintos restaurantes de La Mar. Ya no cocino, al menos que sea necesario o deba reemplazar a alguien en la “línea”. Veo costos, las mermas, los rendimientos. Superviso las diferentes cocinas cuando se requiera, reviso sabores. Hago cambio de platos de pizarra todas las semanas, entre muchas otras cosas más.

¿QUÉ ES LO MÁS DIFÍCIL?

El trato con el personal, primero debes ganarte el respeto de quienes trabajan contigo y sólo lo ganas trabajando junto con ellos.

Administrar bien la cocina, estando bien con la gerencia. Soy como una especie de árbitro.

¿QUÉ LE FALTA AL PERÚ?

Modernización en maquinarias pero sin cambiar la tradición que tenemos por nuestra comida. Trabajar con más calidad y cumplir sus cánones.

La ética. Tratar de no engañar al cliente, porque la gente que sabe, ya no regresa y suele pasar mucho en los restaurantes.

Y por sobre todo, respetar la profesión del cocinero.

¿QUÉ ESPERAS CONSEGUIR CON ESTE TRABAJO?

Seguir aprendiendo, aún hay muchas cosas por descubrir. Me enfoco en las ideas nuevas, en diseñar platos, más adelante en diseñar cocina.

¿CUÁL ES LA PROBLEMÁTICA DE LA COCINA EN EL PERÚ?

El “sé más que tú” sin ser cocinero. El peruano se cree con derecho a opinar. Pero el cambio se logra con las generaciones que vienen.

Escuché una vez que el peruano nació para ser cocinero, era algo más o menos así:

¿Por qué no vamos a un mundial?

Porque el peruano nació para ser cocinero y no futbolista (en lo que hay parte de razón).

Pero no todos los brasileros son buenos jugadores de fútbol y no todos los peruanos son buenos cocineros.

¿LA MEJOR COCINA EN LA QUE HAS ESTADO?

Tengo 2. El Astrid & Gastón, por lo que conllevaba trabajar ahí, por su gente y por la cocina que hacíamos.

En España, por el trato que me dio el chef de un restaurante, por todo lo que sabía y por el hecho de aún con 20 o 35 años de experiencia, tomaba en cuenta lo que tu pudieras aportar.

¿SI NO FUESES COCINERO, QUÉ SERÍAS?

Payaso. Porque dicen que quito la tensión en la cocina y sigo teniendo ese niño travieso por dentro.

DESCRÍBETE

 

No soy el típico jefe que grita todo el tiempo. Me gusta conversar con la gente con quien trabajo y les doy confianza.

Me gusta experimentar y probar cosas. Algo creativo.

Procuro mantener la mente ocupada.

A veces entro a trabajar en la “línea” para ponerme codo a codo con los cocineros. Así me gano su respeto.

Bastante distraído.

Una vez me dijeron que yo era el Recursos Humanos dentro de la cocina, porque me preocupo mucho por la gente con quien trabajo.